IPSOAR

Un 8M verde

11.09.2019

En el día de ayer, legisladores y legisladoras nacionales de distintos partidos políticos y referentes de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito oficializaron, en el marco de una conferencia de prensa, la presentación de un proyecto de ley sobre despenalización del aborto, con la firma de 71 diputados y diputadas. Esta es la séptima vez que se presenta un proyecto de este tipo y se espera, desde quienes lo promueven, que sea la última.

De aprobarse el proyecto de Interrupción Voluntaria de Embarazo (IVE), toda persona con capacidad gestante tendrá derecho a abortar en un hospital público o institución privada (con los gastos cubiertos por las obras sociales y las prepagas) durante las primeras 14 semanas de gestación, sin tener que brindar ninguna explicación. A su vez, más allá de ese plazo, se lo podrá hacer en casos de violación, si estuviera en riesgo la vida o la salud (física, psíquica o social de la mujer) o si existieran malformaciones fetales graves.

En esta línea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió en el día de ayer un comunicado de prensa instando a El Salvador a terminar con la criminalización total del aborto. A su vez, juinto al apoyo apara que se otorgue la libertad a Teodora del Carmen Vásquez -tras 10 años de prisión por haber sufrido un aborto espontáneo-, también hace un llamamiento a este país y “a los Estados de la región que aún no cuentan con un marco normativo adecuado, a adoptar legislación dirigida a garantizar a las mujeres el ejercicio efectivo de sus derechos sexuales y reproductivos, en el entendido que la denegación de la interrupción voluntaria del embarazo en determinadas circunstancias constituye una vulneración a los derechos fundamentales de las mujeres, niñas y adolescentes”.

Si bien el eje de este 8M gira en torno a que la despenalización y la legalización del aborto sea una alternativa real en la vida y en la salud sexual de las mujeres, contemporáneamente toman relevancia otros ejes que hacen a su acceso y goce de derechos. Así, el 8M es también un paro contra los femicidios, contra los travesticidios, contra los despidos, contra el ajuste y las violencias –tanto la económica, la simbólica o la psicológica como la institucional.

Está claro que las políticas de ajuste llevadas adelante en materia de salud, educación, sistema previsional y tarifas, implican una mayor inequidad en la redistribución del ingreso y la riqueza, lo cual se repercute con más fuerza sobre las mujeres. En este sentido, a la aprobación del aborto legal, seguro y gratuito se suman otros reclamos, que fueron acordados en una de las cuatro comisiones desde las cuales se coordinaron las características y detalles de la logística, organización y contenidos del Paro, entre ellos:

El freno de las violencias.
El fin de los feminicidios y travesticidios.
En apoyo a la mujer trabajadora.
El repudio a la violencia policial e institucional que sufren las lesbianas, trans y trabajadoras sexuales.
Para un efectivo acceso a la justicia de parte de las mujeres, ya que muchas -cuando sobreviven a la violencia machista- quedan expuestas a la violencia policial y judicial.
En contra de la reforma previsional.
El freno del abuso en las infancias.
El pedido de cupo laboral trans.
La implementación de la Ley de Educación Sexual Integral.
 
Entre los temas consensuados, se converge asimismo en poner de relieve la importancia que reviste la igualdad en el acceso a la justicia, haciendo mención a casos como el pedido de justicia por el crimen de la activista y referente Diana Sacayán. En este sentido, las organizaciones que luchan por los derechos LGBTTIQ vienen haciendo público el reclamo que, a dos años de aprobada la ley de cupo trans, la misma no ha sido reglamentada y no habría ninguna intención por parte del Poder Ejecutivo provincial de que esa ley se haga efectiva.

Si bien se espera que el #NosotrasParamos tome fuerza en la redes, se prevé también una consistente participación que tomará cuerpo en las geografías más disímiles de nuestro planeta. Mediante agendas con puntos en común que irrumpan en las agendas conservadoras y heteronormativas, con las denuncias y los reclamos puntuales que habitan en los distintos territorios y clases sociales.

La inequidad de género, la responsabilidad de los poderes públicos, el empoderamiento y la emancipación de las mujeres, el fin de las violencias, el sistema de cuidados que contribuya a la igualdad, el aborto legal, seguro y gratuito, todos estos temas se materializarán este 8M en las calles, en los cuerpos, voces, gritos, cantos, pañuelos, en pancartas y banderas que representarán la diversidad que está implicada en este paro internacional.

Lic. Carolina González
Vicepresidente
IPSOAR